lunes, 7 de abril de 2014

DESEOS DE VIAJAR Y DE VIVIR EN OTRO PAÍS – DÍA 12


 
 
DESEOS DE VIAJAR Y DE VIVIR EN OTRO PAÍS – DÍA 12

Cuando veo fotografías de otros países, personas que salen de vacaciones al extranjero, cuando veo que en el cine de México no se divisa mucho futuro en cuanto a rentabilidad y calidad; cuando veo la violencia del país, los sueldos bajos a los que muchos estamos expuestos, cuando estoy cansada de ver todos los días un mismo lugar y cuando tengo ganas de experimentar algo nuevo, “aventuras” o algo “divertido”,  quiero irme de este país. Siento grandes deseos de estar en otro lado que sea bonito, donde hayan oportunidades de trabajo en el cine y un lugar seguro. Muchas de esas veces me llega a la mente una época que me gustó mucho y que se parece a tal descripción porque viví de esa manera; entonces, extraño esa temporada, ese lugar, esas personas y todo lo que viví aunque he aceptado que eso ya no va a regresar. Veo también las posibilidades de ir a otro lugar, pero también me siento desesperanzada, creo que no puede pasar por ahora y pienso también que por mi situación es bastante difícil que alguna vez suceda. Ser extranjera con origen de un lugar tercermundista, no tener mucho dinero y vivir en otro país es un gran inconveniente para lo que me quiero dedicar.

Me perdono a mí misma por haberme permitido y aceptado a mí misma desear estar en otro lugar en el que no tengo la posibilidad de estar creando un deseo meramente mental en el que anhelo sentir felicidad, diversión y aventura.

Cuando me vea a mí misma deseando estar en otro sitio, me detengo y me estabilizo en lo físico con el respiro.

Me doy cuenta que el desear algo que no está dentro de mis posibilidades actuales es separación y que debo hacer algo en lo físico para conseguirlo no como prioridad, pues mi proceso es lo primero y esto conlleva el dirigirme hacia lo que es mejor para todos.

Me comprometo conmigo misma a seguir buscando formas de vivir de hacer cine donde sea que me pueda desarrollar ya sea en el extranjero o en el país donde nací sin crear deseos por experimentar felicidad, diversión y aventura y con esto, me comprometo conmigo misma a tener presente que el tener deseos de felicidad, diversión y aventura en otro lugar es una forma de querer huir de la aceptación de la realidad y de mi responsabilidad.

Me comprometo conmigo misma a parar el deseo de querer huir y aceptar y asumir mi responsabilidad dentro de la realidad presente.

Me comprometo conmigo misma a no volver a buscar llenarme con algo externo donde no hay nada que llenar.

Me comprometo conmigo misma a parar el deseo de estar en otro país, a frenar la emoción de desesperanza, monotonía, victimización, frustración e impotencia y por el contario, trabajar en la realidad para que eso suceda sin que sea mi prioridad sino que se pueda dar como un resultado de mi trabajo diario si es que llega a coincidir, que sí vaya de acuerdo a lo que sea mejor para todos y por consecuencia también para mí.

Me comprometo conmigo misma a aceptar la realidad si no se llega a dar la oportunidad de viajar porque no es algo necesario y el que se consolide o no, no afecta ni ayuda a las demás personas.

Me comprometo conmigo misma a parar las imaginaciones de mí en otro lugar como cuando se dispare cualquier estimulación previa por ejemplo, al saber de otras personas que viajan o al saber de la inseguridad, los sueldos y futuro no prometedor en el país donde nací.

Me comprometo conmigo misma a no volver a decirle a mi familia (o a cualquier otra persona) que me quiero ir del país como una forma de victimización, de enojo, reproche, chantaje-manipulación.

Me comprometo conmigo misma a no extrañar lo que ya sucedió no volviendo a atar ningún sentimiento o emoción de mi viaje pasado que me estimule la mente y los deseos de querer estar en otro lado y me comprometo conmigo misma a su vez a aceptar que ya pasó y agradecer la experiencia.

Me comprometo conmigo misma a estar consciente de lo que tengo en un presente, agradecerlo, sacarle el mayor provecho que pueda tanto a la situación como a las personas, a toda la expresión de vida y disfrutarlo al máximo.

 

2 comentarios:

  1. Gracias LIZ por compartir tu experiencia ! Me recuerda esta situación cuando fui joven quise viajar por todo el mundo pero lo veía tan lejano que deje de insistir por un tiempo pero cuando menos pensé se presento la oportunidad y no la desperdicie. No es cuestión de que se convierta en una prioridad sino aceptar y permitir que la vida fluya de acuerdo a las circunstancias. Lo que se hace en cada respiro sin ansiedad, se presenta cuando menos lo esperamos. Por lo pronto hagamos lo que es mejor para todos como lo anotaste.,

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  2. Así es, tomo muy en cuenta lo que dices y lo practicaré.

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